Las 10 giras del Rock que cambiaron la historia de los conciertos (Parte 2)

Por: Daniel Cobos y Gustavo de la Rosa

Escenarios gigantes, luces, explosiones, avances tecnológicos, teatralidad, excesos y un público poseído por la locura, fueron los ingredientes que algunas bandas tomaron para convertir los conciertos en el máximo espectáculo del Rock.

No hay experiencia más intensa para un melómano que ver a tu banda favorita en vivo, pero teatros, arenas y estadios que por muchos años fueron el hogar del rock, hoy lucen vacíos y un gran silencio se apodera de ellos, el verdugo se llama Covid-19.

La crisis sanitaria ha provocado una epidemia de cancelaciones de conciertos, giras y festivales por todo el mundo.

Todos extrañamos los conciertos y no sabemos si las cosas volverán a ser igual. La industria se enfrenta a su momento más crítico, la supervivencia dependerá de su evolución y adaptación a una nueva realidad.

En honor a ese pasado inmediato en que ir a un concierto junto a miles de personas era una experiencia llena de éxtasis al gritar, cantar y emocionarse junto a su banda favorita, en Rockstorias hicimos un recorrido de los tours que convirtieron un concierto en una verdadera revolución.

Pink Floyd, The Wall, 1980

La ópera rock de 1979, The Wall, fue la idea más ambiciosa para Pink Floyd, fue álbum doble, película y gira de conciertos, para llevar el concepto a los escenarios se superaron todos los límites e implicó el desarrollo de innovadoras propuestas artísticas, teatrales y tecnológicas.

The Wall incluyó un faraónico escenario en el que se construía un muro de enormes ladrillos, proyección de dibujos animados, tecnología de punta, actores, coristas, marionetas gigantes, derroche de recursos teatrales y financieros. El momento más dramático del espectáculo ocurría cerca del final, cuando el muro se derrumbaba.

El show se presentó sólo en 4 ciudades: Los Ángeles, Londres, Dortmund y Nueva York; por cuestiones de logística y costos el show no se pudo llevar a más lugares. En 1990 Roger Waters lo presentó en Berlín con motivo de la caída del muro y en 2010 emprendió una gira de aniversario a nivel mundial en donde los avances tecnológicos y logísticos demostraron que en 1980 era demasiado avanzado para su época.

Mötley Crüe; Girls, Girls Girls Tour, 1987

Si de excesos y escándalos se trata, Mötley Crüe siempre está presente, en 1987 los autores de Shout of the Devil  se pusieron a la delantera con sus contemporáneos en cuanto a innovaciones en sus conciertos que volvían locos a sus seguidores.

Mientras bandas como Van Halen, AC DC, Def Leppard siguieron el ejemplo de Kiss, agregando rayos láser, muchas explosiones, máquinas de humo y pirotecnia a sus producciones, Mötley también lo hizo, pero agregó un elemento casi de acrobacia circense.

Se construyó un brazo sobre la batería que hacía que Tomy Lee tocara por encima del público y girando al revés, quedando de cabeza a la audiencia, considerando el rudimentario mecanismo aquello era un verdadero acto suicida, algo nunca antes visto, inclusive hoy pocos se atreven a imitar.

U2, ZooTV Tour, 1992-1993

En 1991 el disco Achtung Baby de U2 dio a su sonido un cambio radical y para salir de gira organizaron una fiesta subversiva, vanguardista, multimedia, pero divertida e inteligente, llena de excesos tecnológicos que llamaron ZOO TV.

El escenario era un mosaico de pantallas gigantes de televisión, viejos autos trabant que recogieron de Alemania del Este y colgaban para servir de iluminación, contaba con conexión satelital, una bailarina odalisca, DJ, su propio reportero en la guerra de Sarajevo y toneladas de equipo.

Para estar más cerca del público, por primera vez se incluyó una pasarela que conectaba a un pequeño escenario B en medio del estadio dónde algún afortunado del público, legaban a subir para tocar con la banda, bebían y fumaban como irlandeses enloquecidos y cantaban “Satellite of Love” de manera virtual junto a Lou Reed.

Bono recurrió a la teatralidad, cambió su chaleco guatemalteco por un copete tipo Elvis, gafas de sol y pantalones de cuero a la Jim Morrison, interpretó a un predicador millonario de Las Vegas (Mirroll Ball Man) y fue poseído por un Demonio que hacía llamadas telefónicas a la Casa Blanca, a personajes del arte, a política o simplemente para pedir pizzas.

El ZOOTV era toda una celebración de postmodernidad, una instalación de arte futurista que mezclaba la tecnología con crítica a los medios y la industria musical. Las pantallas transmitían juegos de palabras a gran velocidad que se mezclaban con imágenes de guerra, telenovelas, deportes, noticieros y toda la basura de la televisión. Bajo el Lema “Watch More TV”, se convirtió el show más grande en la historia de los conciertos.

Depeche Mode, Devotional Tour / Exotic Tour, 1993-1994

En la historia de DM, Devotional y Exotic son hasta la fecha el más extenso y ambicioso tour que han hecho, se prolongó por 18 meses y 159 actuaciones, la gira es famosa por los salvajes excesos dentro y fuera del escenario: drogas, orgías, sobredosis, destrucción y hasta un psiquiatra de cabecera para Dave Gahan por sus tendencias suicidas.

Por primera vez  Depeche Mode incluyó una batería, que le dio más energía a sus presentaciones, cortesía de Alan Wilder que aprendió a tocarla, además utilizó coros femeniles, pantallas de alta tecnología y efectos especiales. La actitud de excesos de la banda, se transmitía a la gente con conciertos demenciales y llenos de potencia.

La revista Q la llamó “La gira de Rock & Roll más perversa de la historia”, además de los excesos había comportamientos “extraños”. Gahan dormía la siesta en un ataúd y llegó a morder a un periodista en el cuello por su fijación con los vampiros¸ cada uno tenía sus propias limusinas y se le asignaba un piso diferente en cada hotel en un esfuerzo por dividir las inevitables fiestas.

Daft Punk, Alive Tour, 2006-2007

El dueto francés de Daft Punk llevó la tecnología láser y el diseño de escenarios a un nivel demencial, que provocaba presentaciones llenas de energía desbordante.

Apoyados por el láser hicieron haces de luz mucho más sofisticados de lo que habían hecho en sus días The Who, Zepellin, inclusive superaban a Chemical Brothers o Krafwerk, además construyeron pirámides y otras formas de luz e imágenes.

Thomas Bangalter y Guy-Manuel de Homem-Christo, se pararon dentro de una pirámide de aluminio de 24 pies cubierta con paneles LED de alta intensidad e interpretaron su catálogo como un “megamix” para masas de gente y convirtió todo tipo de festivales en un fenómeno teatral, desde Glastonbury, Coachella, hasta el Electric Daisy Carnival o la Electronic Dance Music donde atraía a más de 400,000 fanáticos en un solo fin de semana.

Se convirtió en una gira que enloqueció a Europa, Estados Unidos, Japón y Australia, inspirando a personas como Skrillex y otros innumerables artistas de géneros similares.

Con información de Arena Music, SPIN, UCR, Cheapism, Ventura, La Nación, Rolling Stone, BBC, All Music, Washington Post, CNN, New York Times, Cultura Ocio, Glasgow Live, Kerry Gennigan, Chicago Sun-Times, Time Out, Music History Calendar, Uncut.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s